ARTRITIS REUMATOIDE

Qué es

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad reumática crónica, que se caracteriza por la afectación de las articulaciones periféricas (manos, pies, muñecas, hombros, codos, caderas y rodillas). En las que se produce dolor, hinchazón secundaria a la inflamación de la membrana sinovial y rigidez sobre todo por la mañana o después de periodos prolongados de reposo.

Además de dañar las articulaciones y los tejidos circundantes (tendones y músculos) que puede provocar una disminución de la movilidad y de la función articular, la inflamación crónica puede afectar a otros órganos como las glándulas exocrinas, corazón, el pulmón o el riñón. Es por esto que la artritis reumatoide se considera una enfermedad autoinmune sistémica (o lo que es lo mismo, generalizada). Además, si la inflamación es elevada y mantenida, puede provocar fiebre, cansancio, astenia, pérdida de peso y pérdida de apetito.

Diagnóstico

Básicamente se hace en personas con un cuadro clínico compatible con artritis reumatoide, que es la combinación entre los síntomas que nos cuenta el paciente y la semiología o lo que vemos en el examen físico. Si estos dos son compatibles usamos estudios de laboratorio e imágenes diagnosticas para confirmar si se trata de esta entidad o incluso descartarla.

Síntomas

Los síntomas iniciales pueden ir desde el agotamiento, el malestar general, fiebre que son poco específicos, pasando por los clásicos de dolor articular con síntomas inflamatorios (rigidez en las mañanas, dolor más fuerte en las mañanas y que mejoran con el ejercicio, calor y coloración rojiza en las articulaciones afectadas) habitualmente simétrico (ambos lados del cuerpo) hasta los menos frecuentes como lesiones en piel, afectación ocular, dificultad para respirar o síntomas secos. Todos ellos evaluados por su especialista quien le definirá el grado de afectación y pronostico.

La detección precoz y el tratamiento temprano pueden evitar discapacidad y daños permanentes

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